¿Por qué se ha incendiado el edificio en Valencia?

El trágico incendio en Valencia ocurrido ayer 22 de febrero, que de momento se ha cobrado la vida de 10 personas y dejado 14 heridos y una quincena de desaparecidos; se sospecha que la principal causa que provocó la rápida propagación del fuego fue debido a los materiales de construcción altamente inflamables de la fachada.

El complejo residencial, construido en 2008 durante el auge urbanístico, se promocionó como una propiedad premium, con viviendas que alcanzaban precios alrededor de los 300.000 euros. La inmobiliaria destacó en su promoción el uso de “materiales de máxima calidad” y la aplicación de “rigurosos controles de calidad” durante la edificación.

El Composite y el Poliuretano de la fachada

El incidente ha puesto el foco en el uso de composite para el recubrimiento exterior de la fachada, un material compuesto por dos placas de aluminio de 0,5 mm y una resina aislante de poliuretano de 5 mm entre ellas. Este diseño se promocionó por su alta capacidad de aislamiento, tanto térmico como acústico. Sin embargo, el poliuretano, al exponerse a temperaturas superiores a 300 grados, actúa como un combustible, facilitando la propagación del fuego, especialmente cuando el aire circula a través del recubrimiento.

Este material era completamente legal en la época de la construcción del edificio y cumplía con las inspecciones y regulaciones vigentes. No obstante, el incendio de la Torre Grenfell en Londres en 2017, que también implicó a este tipo de revestimiento y resultó en 72 muertes, llevó a un cambio en la legislación. En 2019, la Unión Europea emitió una directiva que prohibía su uso en nuevas construcciones, aunque no afectaba a edificios ya existentes que utilizaban este material.

La Rápida Propagación del Fuego

El fuego, que comenzó en una vivienda de la séptima planta, se extendió con una velocidad alarmante, en parte debido a las ráfagas de viento de hasta 60 km/h. En cuestión de minutos, el fuego se había extendido por todo el edificio, demostrando la rápida propagación del incendio facilitada por el diseño y los materiales de la fachada.

Rescate

El conserje del edificio, Julián, jugó un papel crucial al alertar a los residentes para que evacuaran lo antes posible, lo que resultó ser una acción salvadora.

A pesar de los esfuerzos de los bomberos, que lograron rescatar a dos personas atrapadas en su balcón, varios sufrieron quemaduras y uno tuvo que saltar a un hinchable para escapar de las llamas. Gracias al uso de drones, se ha confirmado que hay cuatro víctimas mortales y 15 personas desaparecidas. Aunque los expertos inicialmente no creen que haya peligro de derrumbe, aún es temprano para determinar el alcance total de los daños estructurales.

Este incidente ha conmovido profundamente a la comunidad valenciana, generando una ola de solidaridad hacia aquellos que han perdido sus hogares y seres queridos. Además, plantea cuestiones críticas sobre la seguridad de los materiales de construcción y la necesidad de revisar y, posiblemente, actualizar las regulaciones para prevenir futuros desastres. La tragedia de Valencia, al igual que la de la Torre Grenfell, subraya la importancia de considerar tanto la seguridad contra incendios como la eficiencia energética en el diseño y construcción de edificios residenciales.