Las cebras son un ejemplo curioso de pigmentación en el reino animal, y una pregunta común es si son negras con rayas blancas o blancas con rayas negras. La respuesta se basa en cómo se desarrolla su pigmentación durante el crecimiento embrionario.
El color de la piel de las cebras se determina por la melanina, que es el pigmento responsable de los colores oscuros en la piel. En las cebras, la piel predeterminada es negra. Las rayas blancas son áreas donde la melanina no se produce, lo que resulta en la ausencia de pigmentación. Este patrón de rayas es único en cada cebra, como una huella digital.
El desarrollo de las rayas en las cebras comienza en las primeras etapas del desarrollo embrionario. Es controlado por genes que regulan la pigmentación y la distribución de melanocitos, que son las células responsables de producir melanina. La actividad de estos genes determina dónde aparecen las rayas y dónde no.

Por lo tanto, se puede decir que las cebras son negras con rayas blancas, ya que las áreas blancas son básicamente regiones donde la producción de melanina ha sido inhibida.




